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Ten cuidado mujer, tengo un cepillo de dientes!!!

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Bueno, todos hemos visto este video…

Bueno, todos tendremos nuestra opinión al respecto, pero… ¿Alguien ha pensado de donde viene la opinión de este líder espiritual? A mi eso es lo que me preocupa de sobremanera, ya que locos hay por todo el mundo, pero el problema es que haya “una fábrica de locos”; quiero decir que no es preocupante el que exista un desquiciado que dice que le pega a su mujer con un cepillo de dientes (igual que no es preocupante el que exista un zumbao que se vista de mujer y vaya por el mundo diciendo POZZÍ). Lo que es preocupante es que exista un organismo que se dedique a adoctrinar a sus seguidores para que se conviertan en hombres que pegan a sus mujeres con cepillos de dientes. El problema, viene de arriba.

Bueno, analicemos. Este hombre dice que estos conocimientos viene recogidos en el Corán, y me pregunto si es así o si se trata de una interpretación…Me dispongo a investigar y trato de buscar textos del libro sagrado del Islam para poder saber más. Sin buscar demasiado me topo de morro con esto:

“… “Sabed que la superioridad del hombre sobre la mujer es un hecho reconocido. En los avatares de la vida, el hombre es muy superior a la mujer por las razones siguientes:

1. por la inteligencia,
2. por la diya, precio de la sangre, pagada a los familiares de un hombre asesinado,
3. por la herencia (La mujer recibe, como máximo, la mitad que el hombre),
4. por la propia competencia para ejercer los cargos de Imam, de Qadi(juez) i de Xahid (el testimonio del hombre posee doble valor que el de la mujer),
5. por ser el hombre el que se casa con la mujer o el que puede vivir en concubinato y no al revés
6. por la potestad que tiene el marido de repudiar a su mujer y de readmitirla, con o sin el consentimiento de ella, en cambio la mujer no puede repudiar a su marido. Una vez repudiada no puede exigir al marido que la readmita o, al contrario, no puede oponerse a que el marido la obligue a retornar al domicilio conyugal.
7. finalmente, porque la parte de los bienes obtenidos como botín de guerra es mayor en un hombre que en una mujer. … “

“…. El tradicionista Ibn Maja:

“Un hombre preguntó al profeta : “¿Cuáles son los derechos de la mujer respecto a su marido? ”

El Enviado respondió: - El marido ha de alimentar a su mujer y la ha de vestir. No la ha de pegar en la cara ni desfigurarla; pero puede rechazar a su mujer dejando de acostarse con ella” (Ibn Maja, Sunan, Kitab al-Nikah).

Nota : Teoría sobre la manera de pegar a las mujeres:

¡Hay que pegar a las mujeres, sí, pero hay maneras y maneras de hacerlo: a la que es
delgada, con un bastón; a la robusta, con el puño; a la gordita, y sólo a ella, con la mano bien abierta…, de modo que uno no se haga daño a sí mismo ! (Claude Aner, citado por H..Bousquet: L ‘ éthique sexuelle de l ‘ islam, p. 171). …”

Todo esto recogido en una página web que parece querer difundir las ideas del Islam. (http://personal5.iddeo.es/waraqa/ladona.htm). Me quedo alucinado, y sigo buscando…

Doy con la página www.webislam.com . Allí hay un artículo en el que un lector envía una carta a la web, preguntando justamente por éste video, y pidiendo algún tipo de explicación. Los responsables de la página contestan así:

“… por desgracia famoso tema del maltrato a la mujer, todo el desarrollo realizado en el programa de la televisión egipcia parte de la aleya coránica 4:34, que muchos interpretan como un permiso dado al hombre de pegar a la mujer desobediente.
Dado que este permiso estaría en contradicción con un dicho del profeta que afirma: “no golpeéis a las mujeres”, y otro que dice “el mejor de los hombres es el que mejor trata a su esposa”, se ha tratado de buscar toda una serie de reducciones o explicaciones a ese permiso supuestamente concedido en el Corán.

Por nuestra parte, no pensamos en absoluto que este permiso tenga un fundamento, ya que estaría en contradicción con la consideración del islam como religión de la misericordia, y con todas las aleyas coránicas que hablan del amor como fundamento para el matrimonio. …”

Esto me tranquiliza, y decido enviarles un e-mail para ponerles al corriente de la página que antes he mencionado y para invitarles a que nos expliquen, a los lectores de todovamal.com, cual es su opinión y como se enfrentan a este tipo de situaciones, en las que ciertos grupos difaman el nombre del islamismo (en cuanto tengamos una respuesta, la publicaré).
Sigo buscando, pues de momento no he podido esclarecer nada, todo me parece muy contradictorio; y la búsqueda es infructuosa. No logro determinar si he de tener prejuicios hacia el Islam, por ir en contra de mis creencias, de un sub grupo del Islam o de un descerebrado que dice memeces en la tele….

Solo logro determinar que TODO VA MAL, JODER!!!

AÑADIDO:

Aprovecho la invitación de Fabián y os dejo aquí un artículo publicado el 23 de Abril (2007) en “Diplomacia tomando un café“:

El Islam: Creencias comunes

El corána) Nociones genéricas.

El Islam es la tercera gran religión monoteísta, en riguroso orden “de aparición”, surgida después del judaísmo y el cristianismo. Con ellas comparte bastantes similitudes; probablemente, porque Mahoma ya tenía conocimiento de ambas cuando fundó el Islam en el siglo VII.

De hecho, el Corán contiene referencias a personajes tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo: Adán (Adam), Satán (Shaytán), Moisés (Musa), Abraham (Ibrahim), Jacob (Yaqub), Jesús (Isa),… Más aún, según la tradición islámica, el propio texto del Corán fue revelado a Mahoma por el Arcángel Gabriel, al que se denomina Yibril.

En este sentido, conviene recordar que el Islam considera tradiciones hermanas, aunque desviadas, tanto al judaísmo como al cristianismo. Se refiere a los creyentes de ambas con el término genérico “los del Libro” (”Ahl al-Kitab”). La diferencia que establece con estas tradiciones es que, desde su punto de vista, el Corán nos ha llegado tal y como fue transmitido por Dios/Alá, mientras que la Torá y la Biblia han sufrido modificaciones por manos humanas, con lo que su mensaje original se ha perdido. El Corán sería, pues, una renovación de este mensaje. El Islam niega asimismo el carácter de divinidad de Jesús, al que considera un profeta más. También se opone a la idea de la Trinidad cristiana, dado que para los musulmanes Dios/Alá es uno y no admite más encarnaciones o personificaciones.

El Islam cuenta con su propio calendario. Éste tiene su inicio en la llamada “Hégira”, la emigración de Mahoma desde La Meca a Medina (ambas ciudades son santas para los musulmanes; en la segunda se encuentra la tumba del Profeta). Este hecho se produjo en el año 622 de la era cristiana.

El año musulmán no es solar sino lunar. Se compone de 12 meses que tienen, alternativamente, 30 y 29 días y forman ciclos de 30 años. Con lo cual, el año tiene 354 días (que se convierten en 355 en los años bisiestos). Por ello, adaptar el calendario islámico al gregoriano no puede hacerse simplemente añadiendo 622 años. Esto implica igualmente que las festividades musulmanas se celebran en días diferentes del calendario gregoriano cada año.

Por último, aclarar que el Islam no tiene un cuerpo de sacerdotes jerárquicamente definido, dado que cree en la práctica religiosa sin intermediarios entre el creyente y Dios/Alá. Los imanes (del árabe “imam”) son considerados más bien guías religiosos, que en muchas ocasiones son nombrados o aceptados como tales por la comunidad en la que predican.

b) Los “cinco pilares”.

La fe musulmana tiene su base en cinco conductas, que son denominadas genéricamente los “cinco pilares”. Estos son:

- Sahada (testimonio de fe).
Este pilar supone la entrada del creyente en la Umma. Para convertirse al Islam, el creyente debe pronunciar la frase “soy testigo de que no hay más divinidad que Alá, y que Muhammad (el nombre árabe del profeta Mahoma) es su mensajero”.

- Salat (oración).
Los musulmanes deben orar cinco veces al día, mirando en dirección a La Meca. Las oraciones son fayr (antes del amanecer), dhur (a mediodía), asr (a media tarde), maghrib (tras el anochecer) e ishaa (por la noche antes de la oscuridad completa).

- Saum (ayuno).
Los musulmanes deben ayunar durante el mes de Ramadán, el noveno mes del calendario islámico, en el que se rememora el momento en que Dios/Alá reveló el Corán a Mahoma. Este ayuno debe entenderse en sentido amplio, e implica abstenerse tanto de comer como de beber y de mantener relaciones sexuales entre el amanecer y el anochecer.

- Zakaat (caridad).
Cada musulmán, de acuerdo con su capacidad, está obligado a ayudar económicamente a los necesitados. Los musulmanes consideran que esta aportación purifica sus almas. Al Zakaat también se le llama en castellano “azaque”.

- Hajj (peregrinación).
Una vez en la vida, si se dispone de los medios y la salud para hacerlo, los musulmanes deben peregrinar a La Meca (Arabia Saudita) para visitar la piedra Kaaba. De hecho, esta es posiblemente la celebración más importante del Islam, llamada “Fiesta del Sacrificio”. En ella se recuerda el momento en que Dios/Alá ordenó a Abraham el sacrificio de su hijo. Sin embargo, los musulmanes no creen que se le pidiera sacrificar a Isaac, hijo de Sara, sino a Ismael (hijo de la esclava Agar), padre de los pueblos árabes.

c) El Islam y la Ley.

Existe alrededor de una treintena de países donde el Islam es religión oficial. De ellos, la mayoría utiliza los contenidos de esta religión también como base legal. Esto es así porque el Corán, además de ser un libro de carácter religioso, tiene una serie de instrucciones que entran de lleno en el campo del Derecho Civil. Así, el Corán regula, entre otros, el régimen matrimonial, el divorcio, la sucesión por causa de muerte, las obligaciones familiares e incluso un básico sistema de responsabilidad por daños. De modo que la frontera entre lo meramente religioso y lo jurídico se difumina con facilidad en los países de religión oficial islámica.

En la “sharía” (ley islámica) existen dos grandes fuentes: El Corán y la Sunna.

El Corán está dividido en 114 “suras” (capítulos), que a su vez se dividen en “aleyas” (versículos), en una estructura similar a la de la Biblia. Es la fuente principal del Derecho Islámico, que ha sido aceptada por todos los musulmanes sin importar su tradición concreta (suní, chií,…). Las leyes islámicas que están expresamente mencionadas en el Corán son denominadas “hudud”. Entre ellas podemos citar la prohibición del homicidio, relaciones sexuales extramatrimoniales, consumo de alcohol y juegos de azar. Sin ánimo de ser exhaustivos, podemos mencionar algunas suras donde el Corán regula materias de Derecho Civil: La Sura de la Vaca, la de las Mujeres, la de los Botines de Guerra, la del Viaje Nocturno, o la de la Luz.

La segunda fuente del Derecho Islámico es la Sunna. Se considera como tal los dichos y hechos de Mahoma, así como los de las primeras comunidades islámicas. En realidad la Sunna no es un texto, sino un conjunto de “hadices”, tradiciones originariamente orales que explican los actos y las palabras del Profeta. En este sentido, pues, los hadices guardan una cierta relación con los Evangelios cristianos. Existen distintas colecciones de hadices, algunas de las cuales solo son aceptadas en una tradición concreta del Islam.

El Islam tiene su propia jurisprudencia y su doctrina jurídica. De la primera se encargan los “takzir”, jueces. Estos pueden dictar Sentencia basándose en el Corán y la Sunna. De la doctrina se encargan los ulemas o mulás, que son eruditos en religión que interpretan los preceptos de la sharía.

Esta interpretación, en el fondo, tiene una gran importancia. Esto se puede ver con claridad estudiando algo de tanta actualidad como la respuesta que da el Corán al problema de la violencia. Si acudimos a la llamada Sura de los Botines de Guerra, podemos leer:

“Y combátelos hasta que no haya más oposición y la práctica de Adoración se dedique por completo a Allah” (Corán 8:39).
“Si das con ellos en situación de guerra, haz que sirvan de escarmiento a los que vengan detrás; quizás así recapaciten” (Corán 8:58).

O idénticas referencias en la Sura al-Tawba:

“Combatid contra aquéllos, de los que recibieron el Libro, que no crean en Allah ni en el Último Día, no hagan ilícito lo que Allah y Su mensajero han hecho ilícito y no sigan la verdadera práctica de la Adoración, hasta que paguen la yizia (impuesto) con sumisión y aceptando estar por debajo” (Corán 9:29).

Todo esto podría hacernos pensar que, como se ha dicho a veces, el Corán es un libro que preconiza la violencia sin freno. Sin embargo, acudiendo a otras aleyas leemos igualmente:

“Combatid por la Causa de Allah a quienes os combatan. Pero no os excedáis, porque Allah no ama a los agresores” (Corán 2:190).
“Y si se inclinan a la paz, ¡inclínate tú también a ella! Y confía en Allah” (Corán 8:61).
“Si se apartaron de vosotros y no os combaten, y os ofrecen la paz, entonces Allah no os faculta para subyugarlos” (Corán 4:90).

Y con esto da la impresión de que, como también se ha dicho a veces, el Islam es una religión de paz. En realidad, pues, todo depende de cómo se quiera interpretar las aleyas, o la importancia relativa que se otorgue a cada precepto. Será el criterio subjetivo del ulema o el imam el que determinará el sentido que se debe dar al Corán en su conjunto y, por ende, el carácter global de la religión islámica.

2 Responses to “Ten cuidado mujer, tengo un cepillo de dientes!!!”

  1. A ver.

    Yo me he leído el Corán, entre otros motivos para saber si son ciertas o no las afirmaciones sobre la supuesta violencia del Islam (por cierto, un Corán saudí en castellano que me regaló un taxista etíope en Houston, cosas de la vida; el pavo tenía el maletero lleno de coranes para regalar).

    Debo decir que, efectivamente, es una cuestión de interpretación. En muchos momentos el Corán dice una cosa para luego decir lo contrario (por otro lado, como la Biblia en su conjunto).

    De modo que la respuesta a si el Corán es violento o una religión de paz depende de cómo lo interpretes.

    Así que me inclino a recomendarte que, si has de tener prejuicios, los tengas contra el descerebrado en cuestión.

    Por cierto, que en “Diplomacia tomando un café”, hace un tiempo publiqué una entrada sobre el tema. Igual te interesa:

    http://diplomaciacafe.blogspot.com/2007/04/el-islam-creencias-comunes.html

    Era parte de una serie de tres entradas sobre el Islam (que trataban desde su historia hasta las distintas tradiciones y creencias).

    Un abrazo.
    Fabián.

  2. Por pirmera vez, me topo con alguien que lejos de escupir sobre el Islam, analiza, trata de conocer y discute sobre un punto de vista, originado por lo que bien podemos llamar un descerebrado.

    Soy musulman desde hace poco tiempo, y solo puedo decir que como occidental, tuve que hacer y hago, un gran esfuerzo por aprender, por comprender, toda la dimension del Islam.

    Lamentablemente, la religion, es como siempre, un arma de uso social, que los hombres utilizan para su necesidad de ser y conformarse como superiores a la mujer.

    Sin embargo, y pese a que has introducido numerosas aleyas, hadices, respecto de la mujer, te han faltado otras muchas, donde precisamente se laban aspectos, mucho mas igualitarios para la mujer que ninguna religion contengan en sus escritos sagrados.

    Podría decirte muchos, pero te animo a que los busques, pues de tu busqueda quizas descubras, la verdadera preocupaión de Allah, por la igualdad de la mujer, en todos los planos, que solo quedan quizas diluidos, en algunas aleyas, ciertamente interpretativas, en algunos hadices, (ojo a los hadices pues hay varios niveles, y tambien hay varias variaciones del Islam segun fueron seguidos a la muerte del profeta (s.a.s.).

    Si te sirve, en mi vida, con mi mujer, sigo como maxima la siguiente:
    “El que trata con amor a su mujer, esta mas cerca de Allah”

    Una cuestion sobre el grado de superioridad que tampocos escritores son capaces de expresar con acierto:
    El grado (dáraÿa) que tienen sobre ellas es el derecho que emana de la obligación que pesa sobre los hombres de mantener económicamente a la familia, y ese grado se concreta en el deber de la mujer de esforzarse en amarlo, ser dulce con él, adornarse para él, acompañarlo en sus preocupaciones, etc., siempre y cuando el hombre cumpla con sus deberes respecto a su esposa (no implica sometimiento a arbitrariedades ni tolerar malos tratos).
    Por otro lado, cuestiones sobre este punto, podrian ser aun mas rebatidas, con ciertas cuestiones legales y derechos de la mujer en el matrimonio, que no existen en otras religiones o legislaciones.

    Dificl tema, que siempre se saca por la tangente, y que busca palabras mal interpretadas, tanto por los no musulamenes, como por muchos de ellos, educados en una sociedad profundamente machista.

    Quizas, si se siguiera de verdad, El Coran, no existiria esa situación tan penosa para la mujer.

    Gracias pro tu articulo.

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